y marcaba el día,
la crisis mensual
con tres notas a la orilla
escondía un comodín
y empezó a transformarse la mujer
para llorar la niña.
hojas que volaron,
los vidrios empañados
la tormenta comenzó
colgó el rótulo en la puerta:
no estoy.
por que no hay crisis de 8 horas.
solo distracción del corazón.
Milagro
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